Dios desea darte descanso

Descansa en El

Isaías 40 es uno de los capítulos más tiernos del libro de Isaías. Hoy, a pocas horas del sagrado día de reposo quiero parafrasear algunas palabras de los primeros versos este hermoso texto recordando el infinito amor que Dios tiene para con sus hijos:

“Consuélate, hijo mío, hija mía, dice tu Dios. Habla al corazón de Jerusalén, dile a voces que su tiempo ha llegado, que he perdonado su pecado y que ya ha sido suficiente.”

Probablemente hemos colocado cargas innecesarias en nuestros hombros, y las consecuencias de nuestro mal andar son imposibles de llevar. Dios te dice hoy: “consuélate”.

“He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.”

Te invito hoy a descansar en ese brazo poderoso lleno de poder. A descansar en ese Dios que dice:

“El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”

Te invito hoy a descansar el El, te invito a descansar en Dios.