¿Es Dios nuestro Refugio o nuestro Subterfugio?

¡Qué hermoso se siente saber que en Dios está nuestra fortaleza! ¡Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones!
Nunca he estado en la terrible situación de enfrentar un terremoto. He vivido muchos temblores, pero nunca un terremoto.
En el año 1972 mis padres y abuelos se vieron en la difícil tarea de enfrentar un terremoto.
Eran las 12:29 de la madrugada en la capital de Nicaragua, Managua; el año 1972. Un terremoto de magnitud 6.2.
Miles de casas sin código de construcción fueron tragadas por la tierra.
Durante meses antes de la tragedia, pastores evangélicos anunciaban que pronto algo ocurriría en esa ciudad y que era su última oportunidad ya que se iba a inaugurar un hotel y habría una fiesta nudista esa noche. En la asamblea se debatía si dar o no permiso a este tipo de festividades. El sí ganó, argumentando que era algo para adultos y sería después de la media noche.
A las 10 de la noche tembló, algunos animales inquietos daban aviso a tan horrible tragedia. Y a eso de las 12:29, la tragedia ocurrió.
Mi madre pudo ver cómo la tierra se abría a pulgadas de sus pies. A la mañana, mi abuela, la mamá de mi mamá; salió a ver rápidamente a su papá, mi bisabuelo. Quien gracias a Dios estaba muy bien.

Pudo ver el horror.

Miles de muertos y desaparecidos. No había transporte.

Muchos vieron la mano de Dios protegiendo a sus hijos.
Uno de los versículos favoritos de la madre de mi padre; quien aun no se conocían con mi mamá, era Salmos 46:1 ¨Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones¨. Cuando tuve el privilegio de conocerla, lo primero que hizo fue buscar entre los vecinos cerca de mi casa a alguien que estuviera interesado en estudiar la Palabra de Dios. Nunca olvidaré su espíritu misionero.
Nuestro Refugio, nuestro Auxilio en las tribulaciones. Muchas de las familias que vivían alrededor de la casa de mi abuela, cuando al cantar para recibir el Sábado elevaban sus voces al cielo, les gritaban: ¨Ya están ladrando los perros¨. Esas mismas familias les rogaban orar a Dios para que la tragedia no siguiera azotando la ciudad.
¿Es Dios nuestro refugio? O lo utilizamos como subterfugio. Un subterfugio es un: ¨Efugio, escapatoria, excusa artificiosa, según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.¨
¿Ponemos a Dios como excusa, en nombre del cristianismo, haciendo y diciendo cosas que nuestro Dios se avergonzaría de ver?
¿Cómo están nuestras redes sociales, llenas de Cristo o cosas de este mundo?
Dios no nos pide que hagamos la vista gorda a las injusticias de este mundo. Sin embargo, ¿dedicamos más tiempo a promover ideologías mundanales? o ¿ponemos nuestra mirada fija en Dios, autor y consumador de nuestra fe?
Hoy te invito a hacer de Dios tu Refugio, tu pronto auxilio en tus tribulaciones.

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