Jesus detiene la tormenta

Paz en medio de la Tormenta

Nuestra humanidad no encuentra otra respuesta a las situaciones difíciles que ocurren a nuestro derredor que la preocupación. Es natural preocuparse. La preocupación es parte de la maldición que hemos heredado con el pecado.

Nuestro mundo es un mundo convulsionado.Desde problemas que tienen que ver con niveles fuera de nuestro control, hasta cosas que “creemos” podemos controlar, nos preocupan.

No es pecado preocuparse, sin embargo, preocuparse hasta el punto de dejar de confiar en Dios es el problema.

La Palabra de Dios es clara, cuando nosdice la hermosa promesa registrada en sus páginas de la boca de Jesús: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16:33.

Observa que dice: “tendréis aflicción”, ya que este es el resultado de un mundo de pecado; sin embargo dice: “confiad” porque Él ha vencido al mundo.

El mismo que ha dicho que ha vencido almundo nos dijo: “…he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:20

No olvides que Dios está al control, no importa si la barca de tu vida está a punto de naufragar.

Dios te ayude a confiar plenamente en sus promesas.

Deja un comentario